Transformación Digital

La transformación digital es el cambio asociado con la aplicación de tecnología digital en todos los aspectos de la sociedad, en donde la aplicación de capacidades digitales a procesos, productos y activos, permiten mejorar la eficiencia, generando valor para los clientes, que a través de integrar tecnología digital en todas las áreas de una empresa, cambian la forma de operar y entrega valor a sus clientes.

Supone un cambio cultural que requiere que las organizaciones desafíen constantemente el status quo, experimenten y se sientan cómodas con el fracaso.

La transformación digital, puede implicar la reelaboración de productos, procesos y estrategias dentro de la organización, mediante su uso.

Como tal, la transformación digital requiere un examen y reinvención de la mayoría, si no de todas las áreas dentro de una organización, de su cadena de suministro y flujo de trabajo, las habilidades de sus colaboradores, como procesos de discusión a nivel de directorio, interacciones con clientes y su valor para las partes interesadas.

La transformación digital, ayuda a una organización a seguir el ritmo a las demandas emergentes de los clientes, manteniéndolas en el futuro, permitiéndoles que compitan mejor forma, en un entorno económico cambiante, a medida que la tecnología evoluciona. Con ese fin, su uso es necesario para cualquier empresa, organización sin fines de lucro o institución que busque sobrevivir en el futuro.

La transformación digital es la integración de tecnología digital en todas las áreas de una empresa, cambiando fundamentalmente la forma en que opera y brinda valor a sus clientes y supone un cambio cultural que requiere que las organizaciones desafíen constantemente el status quo, experimenten y se sientan cómodas con el fracaso.

La transformación digital puede implicar la reelaboración de los productos, procesos y estrategias dentro de la organización mediante su uso.

Tecnologías clave

La tecnología impulsa la necesidad de la transformación digital y respalda su digitalización de una organización. Además, no existe una sola aplicación o tecnología que permita la transformación digital, sino que existen múltiples procesos clave, que una organización debe considerar para enfrentar este cambio.

La Cloud por ejemplo, otorga a las organizaciones accesos más rápido a aplicaciones que requieren nuevas funcionalidades y actualizaciones, además de almacenamiento de datos, generando eficiencias y agilidad para la transformación.

Las tecnologías de información, permiten a una organización enfocar su inversión de talento y el dinero destinado a investigación y desarrollo, en soluciones personalizadas que respalden sus requisitos, y los procesos que lo diferencian en el mercado.

Las plataformas móviles permiten que el trabajo se realice donde sea y cuando sea.

Machine Learning y las tecnologías de inteligencia artificial, brindan a las organizaciones, conocimientos para tomar decisiones más precisas sobre ventas, marketing, desarrollo de productos y otras áreas estratégicas.

Otras tecnologías que impulsan la transformación empresarial son blockchain, realidad aumentada y realidad virtual, redes sociales e internet de las cosas (IoT).

La transformación digital, cambia una organización de un mundo definido por los procesos, a uno basado en los datos, cambiando el valor que una organización entrega a sus los clientes, en y colaboradores, en donde lo relevante, es la experiencia del cliente.

A medida que surgen los datos y la capacidad de asociar esos datos con indicadores o problemas, una organización puede no ser solo más eficiente si no también cambiar lo que hace. El impacto comercial que resulta de ver el mundo a través de los datos en lugar de los proceso es muy poderoso.

Al repensar los viejos supuestos sobre un negocio, podemos llegar a los diferentes lugares, donde el valor u oportunidades surgen de forma diferente al mundo definido por el proceso.

La velocidad es la fundamental esta nueva forma de hacer negocios. Las organizaciones deben ser rápidas para cumplir con las necesidades o expectativas de los clientes externos como internos. Pero en la medida que una organización se integra cada vez más en un mundo automatizado orquestado por aplicaciones, se mueve cada vez más rápido porque surgen los datos y sus importantes asociaciones, permitiendo la transformación de la empresa.

En un mundo impulsado por procesos, estos deben ser rutinarios, permitiendo obtener de manera consistente, un resultado definido.

La transformación digital transforma los procesos, lo que hace que sea más rápido y más confiable, concentrarse en lo que se debe hacer en lugar de quedar atrapado en el esfuerzo de obtener los procesos correctos.

Un mundo basado en datos permite entregar una experiencia de cliente completa, “a tiempo y en su totalidad”. Desde la experiencia del cliente, no es la rapidez con que la organización responde el teléfono, sino la rapidez con que el cliente puede completar un pedido. La experiencia y satisfacción del cliente radica en el hecho de que el cliente no necesita múltiples conversaciones con la organización.

La transformación digital implica, más que colapsar un proceso en un conjunto de datos. A medida que una organización avanza en el camino de la transformación digital, muchos aspectos del modelo comercial deben cambiar, ya que los procesos y los datos están interrelacionados.

En un mundo basado en datos, una organización tiene el contexto completo de las expectativas de los clientes, colaboradores o usuarios finales, por o que puede cambiar drásticamente dónde está el valor, cambiando la calidad de lo que hace, así como hacerlo a tiempo y por completo, entregando el resultado que el cliente o colaborador desea.

Un ejemplo claro de como pueden los datos impulsar la transformación digital es la Internet de las Cosas (IOT), en donde se hace posible que tengamos hogares inteligentes, fábricas inteligentes, ciudades inteligentes. Los vehículos autónomos están empezando a cambiar la industria del transporte. La inteligencia artificial y el machine learning permiten enfoques predictivos para la toma de decisiones e impulsa el conocimiento del negocio.

Esta transformación digital no sería posible sin datos.

Los datos son los habilitadores de nuevas tecnologías y soluciones.

Los datos son de donde se derivan los conocimientos empresariales. Sin embargo, la mayoría de los ejecutivos y tomadores de decisiones están preocupados por la calidad de los datos de los que dependen sus soluciones y conocimientos.

Muchas empresas y tomadores de decisiones, no entienden qué constituye información de calidad, y cómo se puede obtener, generar, recopilar y utilizar.

Los datos de calidad, son el diferenciador crítico que impulsa la transformación digital y lo que constituye información de calidad.

El potencial para llegar a nuevos clientes, es un factor crítico en la adopción de la digitalización. Pero la digitalización de los canales de venta, o la transformación digital, es simplemente una respuesta a las preferencias cambiantes de los clientes. Por ejemplo, el uso generalizado de teléfonos inteligentes y velocidades de internet más rápidas, cambiaron la forma en que los consumidores compran productos, y hacen uso de los servicios. Las empresas debían responder transformando sus canales de venta y agregando sitios web de comercio electrónico y aplicaciones móviles a sus canales tradicionales, como tiendas físicas.

Los datos son clave para entender a los clientes y sus preferencias. Los datos estructurados, como los que provienen de los sistemas de CRM, ayudan a las organizaciones a generar información sobre sus clientes en función de sus compras anteriores y transacciones históricas. Las organizaciones también pueden recopilar datos desestructurados de los clientes de las redes sociales, y escuchar lo que sus clientes quieren, a través de sus publicaciones, comentarios, y sentimientos online. Esta mayor comprensión permite a las organizaciones optimizar sus estrategias de canales de ventas para adaptarse a las necesidades y preferencias de sus clientes.

Además, los datos de los clientes ayudan a las organizaciones a adaptar sus canales de venta para servicios y compromisos más personalizados. Por ejemplo, el historial de compras de un cliente le permite a una organización darle a ese cliente algunas recomendaciones personalizadas basadas en sus acciones pasadas, maximizando así las oportunidades de ventas cruzadas y ventas adicionales.

Otra clave para la adopción de la digitalización, es la innovación de productos e ingresos. La transformación digital, permite a las organizaciones crear productos que los clientes desean, en lugar de crear productos y forzarlos a su compra.

Los datos sobre cuándo, cómo, dónde y por qué se utilizan los productos, brindan a los ingenieros de productos, diseñadores y fabricantes información sobre cómo mejorar e innovar sus productos. Por ejemplo, una compañía usó la escucha social para entender por qué sus ventas estaban cayendo. Al escuchar y analizar los sentimientos no estructurados de sus clientes en Facebook y Twitter, descubrieron que un producto competidor presentaba una nueva funcionalidad de la que carecía. Cuando se analizaron los datos estructurados en sus sistemas de CRM, se reveló la misma razón por la que los clientes abandonaban el producto. La compañía respondió agregando esa misma función a su producto y sus ventas se recuperaron. Para crear productos verdaderamente innovadores, las empresas deben analizar los datos y encontrar las brechas entre lo que los clientes quieren y lo que ellos y otras compañías ya están ofreciendo. 

Además de innovar con productos nuevos y existentes, los datos ayudan a las organizaciones a descubrir y capturar nuevas oportunidades. Los datos permiten a las organizaciones predecir las tendencias, desde los patrones de gasto de los consumidores hasta las tendencias macroeconómicas, permitiendo a las organizaciones agrupar sus recursos y colocarse en la mejor posición para ser los primeros en moverse en los mercados emergentes y futuros.

A medida que el panorama empresarial se vuelve cada vez más competitivo, son cada vez más las empresas que no pueden permitirse las ineficiencias que les cuestan tiempo y dinero. 

Impulsada por los datos, la transformación digital permite a las organizaciones, especialmente aquellas con activos de alto valor, mejorar la eficiencia operativa.

Los datos también permiten a las organizaciones optimizar la utilización de sus activos. El análisis de datos históricos proporciona a los fabricantes información sobre la configuración óptima del equipo, como temperatura, presión, electricidad y carga de trabajo. También ayuda a los fabricantes a predecir la demanda de sus productos, lo que les permite realizar procedimientos de mantenimiento críticos durante períodos de baja demanda, de modo que las interrupciones se pueden prevenir durante períodos de gran demanda.

A medida que continúa la transformación digital, las empresas están empezando a comprender que se debe hacer más con los datos.

Los datos brutos por sí solos no generan información para impulsar el crecimiento del negocio, más bien, son los análisis derivados de los datos los que crean un valor verdadero.

La Internet de las Cosas (IoT), ofrece nuevas fuentes de datos, y la tecnología está evolucionando para recopilar, procesar y almacenar esta información. Los análisis de los datos de IoT, en particular cuando se combinan con otros datos comerciales, proporcionan información sobre el negocio, lo que ayuda a las organizaciones a comprender mejor los deseos y necesidades de sus clientes y, en última instancia, a diferenciarse de sus competidores.

Para poder aprovechar de manera efectiva el valor que se puede obtener del análisis de datos, se debe hacer un cambio cultural en la forma en que las organizaciones abordan el análisis. Este cambio cultural se puede describir como:

Invertir en recopilar, analizar y usar datos para que las empresas eviten su extinción durante la transformación digital.

Innovar con datos inexplorados previamente para crear nuevos productos y servicios, junto con mejores experiencias de los clientes.

Improvisar explorando datos y encontrando un nuevo significado, que luego se convertirá en información accionable en un ciclo continuo de datos.

Ya no miramos los datos por lo que ya sabemos (o creemos que sabemos). En su lugar, exploramos los datos y los convertimos en una visión accionable, en un ciclo continuo. Esta improvisación conduce a la innovación, que a su vez conduce a optimizaciones y nuevas oportunidades. Esto, por supuesto, requiere nuevas inversiones, en personas y tecnología, y es esta inversión la que anuncia el nuevo enfoque: crear una empresa ágil, adaptable y resistente a través de la aplicación de análisis de datos.

La transformación digital de hoy, provocada por la explosión de datos y dispositivos conectados, debe verse como un mundo de oportunidades para las empresas, más que como una amenaza. La clave secreta para la supervivencia, sin embargo, se basa en un cambio cultural centrado en el valor del análisis de datos.

Las empresas que consideran la importancia crítica de los análisis, obtendrán el mayor beneficio de sus datos, ahora y en el futuro. Las organizaciones que invierten en la recopilación y el análisis de datos, evitarán su desaparición en la era digital. Innovar y generar nuevas ideas sobre cómo utilizar estos conocimientos para crear nuevos productos y mejorar las experiencias de los clientes es el siguiente paso en el proceso.

Finalmente, la improvisación y la exploración de datos para encontrar un nuevo significado, darán lugar a una serie de ideas que alimentarán el ciclo de datos continuos.